Kevin Ortiz cerró su etapa en Atlético Tucumán. El volante central, que había perdido protagonismo desde la llegada de Julio César Falcioni, finalizó su préstamo con la institución, regresó este martes a Rosario Central, club dueño de su pase, y este miércoles emprendió viaje rumbo a Bulgaria para incorporarse a Ludogorets, en lo que será su primera experiencia en el fútbol europeo.

El conjunto rosarino acordó cederlo por un año a cambio de U$S 200.000, con una opción de compra de U$S 1,5 millón por el 70% de su ficha. De esta manera, el mediocampista de 25 años pone punto final a un ciclo de poco más de un año en 25 de Mayo y Chile.

Su recorido

Ortiz había llegado al “Decano” en julio de 2025 y se marcha después de disputar 34 partidos y repartir dos asistencias. Durante buena parte de su estadía fue una pieza importante del medio campo y, hasta el comienzo del ciclo de Falcioni, prácticamente no salió del equipo titular.

Primero con Lucas Pusineri y luego con Hugo Colace, comenzó desde el arranque en todos los encuentros salvo en su debut frente a San Martín de San Juan, en julio del año pasado. Utilizado principalmente como volante central, rápidamente se transformó en uno de los futbolistas más regulares de un equipo que atravesaba un momento complejo.

En aquella etapa aportó equilibrio, intensidad para recuperar y también una salida clara desde la mitad de la cancha. Su capacidad para combinar marca y juego le permitió sostenerse entre los titulares incluso en medio de los cambios que fue atravesando el equipo. Sin embargo, la llegada del “Emperador” terminó modificando por completo su panorama.

Perdió terreno

En el debut de Falcioni, frente a Aldosivi, Ortiz arrancó como suplente y su lugar fue ocupado por Javier Domínguez, quien actualmente tampoco forma parte del plantel. En la fecha siguiente ingresó durante el tramo final de la derrota 2-1 contra Barracas Central, aunque una expulsión sobre el cierre terminó complicando todavía más su situación.

Más tarde recuperó la titularidad en el empate 0-0 frente a Tigre, pero aquella terminó siendo su última aparición desde el inicio. A partir de entonces comenzó a perder protagonismo y la irrupción de Leonel Vega, acompañada por un muy buen rendimiento, terminó por desplazarlo definitivamente de la posición.

Desde ese momento, Ortiz quedó como una alternativa para ingresar durante los últimos minutos. Incluso su función empezó a cambiar. Falcioni entendía que, por su técnica y capacidad para manejar la pelota, podía desempeñarse algunos metros más adelante, como interior, en lugar de hacerlo exclusivamente como mediocampista central.

El cambio de rol terminó siendo una señal de su nueva realidad dentro del plantel. De haber sido uno de los nombres prácticamente fijos durante los ciclos anteriores pasó a ocupar un lugar secundario en la consideración del cuerpo técnico, aun cuando continuaba ofreciendo una variante confiable para distintos momentos de los partidos.

Menos opciones

Su salida no altera la estructura titular que encontró Atlético en las últimas fechas, pero sí achica el abanico de alternativas de Falcioni. Para ocupar la zona más defensiva del medio campo aparece Julián Fernández, mientras que Ezequiel Ham y Facundo Pimienta figuran como otras opciones para desempeñarse como volantes interiores.

Así, el "Decano" pierde a un futbolista que ya no era titular, pero que conocía el puesto, tenía recorrido dentro del plantel y podía ofrecer soluciones desde el banco. En un calendario que todavía tendrá varios desafíos, su partida obliga al cuerpo técnico a reordenar las variantes disponibles en la mitad de la cancha.

Para Ortiz, en cambio, la transferencia abre una etapa completamente distinta. Después de un año en el que pasó de ser prácticamente indiscutido a quedar relegado, buscará recuperar continuidad y protagonismo en su primera experiencia en el Viejo Continente.

Rosario Central, mientras tanto, confía en conservar una parte importante de su ficha y apuesta a que el paso por Ludogorets también pueda transformarse en un ingreso económico mayor en el futuro. Hoy, Ortiz comenzará ese nuevo capítulo lejos de Tucumán y también lejos del fútbol argentino.